Educación media, diversidad y resiliencia para reconstruir el futuro: la estrategia de política pública en Libano-Siria*

 

Gilbert Doumit
Director de Beyond Reform & Development
Beirut, Líbano

libano1

Desde Líbano, Gilbert Doumit explica las entrañas de una estrategia que ha logrado sentar en la mesa de discusión a ministros, gobernantes, especialistas en educación, organizaciones de la onu y líderes de la sociedad civil con el propósito común de reconstruir una nación por medio de la educación. El plan: Equipando a los Refugiados para Reconstruir a Siria: Zona de Innovación (errs iz, por sus siglas en inglés).

En todo el mundo, los problemas de xenofobia y discriminación, y los desafíos de seguridad piden acción inmediata, no sólo para aliviar los agravios, sino también para promover la fortaleza en los ámbitos local y nacional. Muchas mujeres, niños y adolescentes son afectados por dichas situaciones, tanto en los países de Medio Oriente como en las naciones latinoamericanas y africanas.

Con base en cuatro años de experiencia, aquí se detallan aprendizajes derivados del caso de Líbano y se destacan algunos mecanismos prácticos para construir la resiliencia a partir de la formación de jóvenes en edad escolar. Así, este artículo se compone de cuatro secciones principales: a) las complejidades del caso citado; b) la estrategia para la construcción de la resiliencia; c) su implementación con el nombre Equipando a los Refugiados para Reconstruir a Siria: Zona de Innovación (Equipping Refugees to Rebuild Syria: Innovation Zone, errs iz), y d) algunas lecciones aprendidas.

El presente texto no pretende generalizar un enfoque de política pública o mecanismos de acción aplicados en el caso de Líbano, sino arrojar luz sobre tres aspectos clave de una experiencia, que podrían tener implicaciones para otros países que enfrentan desafíos migratorios y étnicos.

Se propone así responder las siguientes preguntas: a) ¿cómo promover la resiliencia educativa, económica, social y cultural en tiempos de crisis?; b) ¿cuáles estrategias y mecanismos son idóneos para responder a los desafíos educativos provocados por la crisis de los refugiados?, y c) ¿qué podemos aprender del caso de Líbano?

¿Resiliencia y educación? La reconstrucción de un país: el contexto

El caso de los refugiados sirios representa una de las crisis más desafiantes de la historia moderna. Más de 4 millones de ellos habitan hoy países vecinos como Líbano, Jordania y Turquía; otros 6.5 millones son desplazados que necesitan ayuda humanitaria. Aproximadamente 815 mil han solicitado asilo en países europeos, 57% de los cuales, —distribuidos principalmente entre Serbia y Alemania—, arriesgan su vida recorriendo rutas largas y peligrosas, lejos de su nación de origen, en busca de seguridad.

Por otro lado Líbano, vecino de Siria, es un pequeño país ubicado al borde del Mediterráneo, con su particular historia de conflicto interno y sus propios desafíos socioeconómicos. Más de dos décadas después de haber terminado una guerra civil en su territorio, aún enfrenta retos de seguridad y adolece una profunda polarización política. Sin embargo, de acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (acnur), hoy alberga el mayor número de refugiados per cápita en el mundo, con más de 1.3 millones de personas en enero de 2015.

Construir entre las complejidades: la crisis en Líbano

A diferencia de otros gobiernos árabes, el sistema político en Líbano ha llevado a cabo elecciones frecuentes desde 1943 y se jacta de poseer una forma democrática de reparto del poder que se ha mantenido fuerte a pesar de una de las guerras civiles más largas de la historia; tres décadas de tutelaje sirio, y protestas públicas en contra del clientelismo y el sectarismo.[1] La fórmula sectaria de reparto del poder que prevalece en dicho país requiere el consenso y las decisiones estratégicas de la élite política. Por esa razón, en ausencia del consentimiento, prevalecen los periodos prolongados de estancamiento institucional y político.

Con el conflicto sirio como trasfondo, Líbano pospuso dos veces sus elecciones parlamentarias y ha estado sin presidente desde mayo de 2014. El estancamiento político, ampliamente ilustrativo de la ausencia del poder estatal, ha tenido como consecuencia que el país no haya aprobado un presupuesto nacional durante más de cinco años. Las municipalidades recibieron fondos presupuestados por el gobierno hasta hace muy poco, después de una crisis de carencia de servicios públicos que literalmente dejó a las comunidades locales “hundidas en basura”.

A partir de la guerra civil, el clientelismo y la corrupción rampante se han extendido a las instituciones públicas centrales y locales. Cismas políticos, deshonestidad y falta de recursos han debilitado al sector público en lo que se refiere al desarrollo y suministro de servicios básicos de salud, educación y apoyo al empleo, de los cuales dependen los ciudadanos libaneses y que son provistos por las élites políticas en su región en función de su afiliación sectaria.[2]

Desde el estallido de la crisis siria en marzo de 2011, el sector público libanés ha sufrido política, social y económicamente. La élite política está dividida entre los que apoyan al régimen y los que están en su contra, lo que ha alimentado las tensiones negativas entre los responsables de decidir cómo reaccionar frente a los refugiados sirios.

Durante cuatro años de crisis, y con una prolongada guerra en Siria, Líbano ha carecido casi totalmente de una política de Estado hacia los más de 1.3 millones de refugiados residentes, que son en gran parte mujeres, y niños y adolescentes en edad escolar. Mientras alberga el mayor número de refugiados per cápita del mundo, desempeña un mínimo papel en satisfacer las necesidades de los sirios.[3] Al mismo tiempo, la fuerte presencia de donadores internacionales y organizaciones no gubernamentales locales, permitidas por el gobierno libanés, forman una cadena de ayuda que constituye un sustento para los refugiados y las comunidades anfitrionas en todo el país.

El sector público libanés no ha podido satisfacer las necesidades de sus propios ciudadanos durante décadas y no ha ideado intervenciones para mitigar la crisis de los refugiados. Sin embargo, pone en marcha tres niveles de resiliencia (solidaridad, responsabilidad y capacidad) mantenidos por medio de redes formales e informales que han permitido dar la bienvenida a refugiados en condiciones terribles, pero no mortales. La inmensa mayoría de ellos han sido recibidos por las comunidades libanesas más pobres y vulnerables. De hecho, 86% viven en comunidades en las cuales casi 70% de los libaneses sobreviven con menos de usd$4 al día.[4] A finales de 2014, se estimó que aproximadamente 170 mil libaneses eran empujados hacia la pobreza y, como resultado de la mala gobernanza y la pésima gestión de la crisis, la tasa de desempleo se duplicó, superando 20%, principalmente entre los jóvenes no calificados y sin estudios.[5]

Los consejos municipales, que son alrededor de 950, han tenido que cargar con 100% de la respuesta a los refugiados con pocos recursos, escasa experiencia y nula capacidad. Las municipalidades tuvieron que albergarlos, mitigar el conflicto y revertir la crisis; todo eso sin recibir ayuda equitativa y oportuna del Fondo Municipal Independiente que administra el Ministerio del Interior y, de manera más general, con poca o ninguna orientación por parte del gobierno central libanés. Aunque las municipalidades han sido capaces de hacer frente de alguna forma a las necesidades locales, adolecen de capacidades técnicas, humanas y financieras limitadas; competencia desigual por los fondos recibidos de agencias donantes; servicios básicos deficientes de agua, electricidad y sanidad; crisis en el manejo de los desperdicios desde el verano de 2015, y polarización interna.[6]

Además de estas realidades políticas y de las condiciones difíciles de los gobiernos municipales, las consultas a nivel local identificaron tres posibles detonantes de tensión que se consideraban como debilitadores de la habilidad de las comunidades para satisfacer las necesidades locales y, por ende, como amenazas a la resiliencia.

Tabla 1. Complejidades cuantitativas identificadas como detonantes de crisis

Detonantes sociales de tensión
Educación 48% de los niños de entre 6 y 14 años no estaban inscritos en la escuela. En el periodo 2012-2013, aproximadamente 40 mil refugiados —alrededor de 13.5% de la población total de alumnos— estaban inscritos en escuelas públicas, mientras que, en el periodo 2013-2014, el número de refu­giados inscritos se estimó en 88 mil, (30% del total). En el periodo 2014-2015, dicha población se estimó en 106 735, (36% de todos los inscritos); 16% de las familias retiraron a sus hijos de las escuelas.
Salud Las familias sirias desplazadas gastaron un promedio de 18% de sus ingresos en salud; 70% de éstas reportó tener un niño que requería cuidados.
Protección social Entre 87% y 91% de los refugiados creen que la falta de un permiso de residencia legal tiene un impacto en su seguridad. Al menos uno de los miembros de 27% de estas familias tiene necesidades educativas especiales.
Refugio Al final de 2015, 41% del total de la población desplazada estaba viviendo en un refugio deficiente.
Detonantes culturales de tensión
Diversidad religiosa Algunas figuras religiosas están tratando de aprovechar la situación para imponerse dentro de las comunidades locales. Hay un despliegue de caridad y ayuda políticamen­te financiada para beneficiar a algunas de las comunidades religiosas que existen entre los refugiados, mas no para otras.
Sobre el rol de la mujer Los representantes libaneses y sirios afirman percibir los roles de género de manera muy distinta. Se piensa que las mujeres sirias se prostituyen para mantener a sus familias. Los libaneses y sirios se casan entre sí.
Diferencias culturales Los representantes libaneses y siros notan discrepancias en las prácticas sociales y culturales. Cada comunidad tiene razones históricas muy arraigadas para no confiar en la otra.
Detonantes económicos de tensión
Costo de gobierno 7.5 mil millones - 1/3 del pib nacional.
Desempleo Se incrementó de 11% en 2010 a casi 20% en 2015.
Competencia por los recursos El rápido cambio demográfico ha tenido consecuencias importantes en las dinámicas de las comunidades locales y en la gestión de la energía, los recursos y las tensiones.
Costo de la vida Del total de la población de sirios desplazados, 70% vivía por debajo del umbral de la pobreza (usd$3.84 por día) en 2015, comparado con 49% en 2014.

Fuente: elaboración propia, Beyond Reform & Development.

Innovation Zone: el diseño de la estrategia

El diseño de una estrategia para la reconstrucción de un país que incluya a quienes están fuera de los servicios claramente vinculados con los derechos humanos básicos (educación, salud, protección) no puede pensarse sin tomar en cuenta el contexto. ¿Qué hacer en una situación como la aquí descrita? La estrategia de intervención hoy en marcha, se diseñó con base en datos recolectados entre más de 1 000 personas entrevistadas, así como en un análisis situacional llevado a cabo entre 2012 y 2015. Los métodos empíricos, tales como el uso de bases de datos, incluyeron:

Una revisión de la literatura sobre el concepto de la resiliencia de las comunidades, y su aplicabilidad en el contexto libanés.

Investigación de campo y observación por participantes en más de 30 comunidades a lo largo de más de cuatro años durante proyectos e iniciativas emprendidos con ong, agencias de las Naciones Unidas (onu) y municipalidades.

Más de 35 mesas redondas con autoridades municipales, representantes de la sociedad civil, empresas locales, mujeres y jóvenes (n=525).

Reuniones de consulta y retiros para el análisis, llevados a cabo en 24 municipalidades, con más de 120 funcionarios municipales e informantes clave, con el propósito de efectuar evaluaciones de los conflictos y establecer estrategias de intervención.

Más de 350 entrevistas semiestructuradas con expertos, activistas, funcionarios de gobierno y líderes empresariales.

Una mesa redonda con expertos alemanes, académicos y representantes del sector público para analizar el caso de Líbano y su relevancia para el contexto internacional.

Una estrategia holística para construir la resiliencia

En el caso de Líbano, resiliencia significa la capacidad para persistir de las comunidades, instituciones y economías locales, además del tejido social, a pesar de los impactos, perturbaciones, desafíos y carencias de recursos, para contrarrestar los efectos negativos de la polarización política, la incapacidad para gobernar y los potenciales detonantes de crisis. Nuestro concepto de resiliencia comunitaria se organiza de la siguiente forma:

Construir la solidaridad: aspecto sociocultural educativo de la resiliencia mediante el cual las comunidades utilizan su capital social para lograr la empatía, el respeto y la cooperación frente a las crisis.

Asegurar la asunción de responsabilidad: aspectos políticos y pragmáticos consistentes en monitorear, mantener y reportar los niveles de equidad mediante la evaluación, la transparencia y la inclusión de cara a las crisis.

Crear la capacidad: reforzar la capacidad humana, técnica y financiera para responder a las crisis por medio de la educación.

Para satisfacer la necesidad de fomentar la resiliencia comunitaria tras padecer las secuelas de recibir a cientos de miles de refugiados en las ya de por sí difíciles condiciones educativas, sociales, económicas y políticas, hemos creado y piloteado una estrategia que consta de tres componentes y tres mecanismos de acción.

Un diseño participativo: tres componentes

Analizar los detonadores de crisis dentro de una comunidad: el objetivo es entender el contexto local, mapear a los interesados y analizar las dinámicas entre ellos.

Construcción de consenso y colaboraciones: facilitar conversaciones para lograr un entendimiento común de los desafíos, las tensiones y las implicaciones de la crisis, tanto para los refugiados como para quienes los acogen. El objetivo es garantizar la inclusión y asegurar la participación de todos los interesados en las primeras etapas, fomentar un proceso de construcción de confianza entre ellos, y comenzar a desarrollar colaboraciones.

Diseño de mecanismos participativos para resolver problemas: desarrollar mecanismos para enfrentar los desafíos educativos, sociales, culturales y económicos surgidos de la crisis, con la participación de todas las partes interesadas con el fin de permitir una mayor apropiación del proceso y ayudarlas a resolver los problemas inminentes.

Los tres mecanismos de la estrategia

La resiliencia comunitaria de cara a la crisis de los refugiados sirios requiere la construcción de una capacidad local enfocada en los jóvenes en edad escolar, para lidiar con los detonadores de tensión. Para lograr eso, las plataformas de colaboración entre la comunidad de acogida y los refugiados, que se constituyen como partes interesadas, deben diseñar metodologías y soluciones participativas, involucrando a los tomadores de decisiones para alinear las políticas con miras a lograr la inclusión social-educativa, la cohesión social y la integración económica.

Cada uno de los mecanismos está diseñado bajo el auspicio de los gobiernos locales, e incluye un consejo en el cual participan representantes tanto de la comunidad huésped como de los refugiados, además de representantes de la sociedad civil, académicos, jóvenes, mujeres y discapacitados. Dichos mecanismos también incluyen los siguientes componentes:

Fuente: Elaboración propia Beyond Reform & Development.

Mecanismo 1: fomentar la inclusión social. Su objetivo es empoderar a los grupos vulnerables al construir su capacidad, asegurando que sean representados en las esferas de toma de decisiones y montando una campaña para garantizar que sean protegidos contra las violaciones a sus principales derechos humanos: la educación y la salud. El papel del consejo social fue evaluar continuamente las necesidades, identificar las prioridades de los más vulnerables y diseñar programas sociales. Varios de éstos se pusieron en marcha para empoderar a las mujeres, los jóvenes y los niños, todos aquéllos que requieren educación y los discapacitados, al igual que otros programas de formación de capacidades y de sensibilización en apoyo a estos objetivos. El consejo negoció con los Ministerios de Educación, Asuntos Sociales y Juventud, y con las agencias internacionales para que los esfuerzos se centraran en los más vulnerables y se adaptaran los programas para responder a las necesidades más apremiantes.

Mecanismo 2: promover la cohesión social. Su objetivo es impulsar el aprendizaje intercultural, el respeto y la tolerancia con el fin de garantizar la cohesión social entre la comunidad huésped y los refugiados sirios. El consejo cultural se compuso de líderes religiosos, representantes de la sociedad civil, mujeres, jóvenes activistas y figuras culturales influyentes. Ellos diseñaron un monitor cultural que da aviso temprano sobre aumentos en las tensiones, compuesto de criterios y herramientas preestablecidos para evaluar la información y la magnitud de su urgencia. También crearon recomendaciones sobre políticas y organizaron reuniones regulares con los Ministerios de Asuntos Sociales y de Asuntos Internos, así como con los medios de comunicación, para alinear el apoyo de estos últimos y mejorar las políticas relacionadas.

Mecanismo 3: integración económica. El objetivo es promover la innovación social entre los jóvenes como vehículo para formar capacidades, crear empleos y lanzar empresas como una forma de compromiso colaborativo con la comunidad y el desarrollo económico. El consejo económico reunió a líderes educativos, del sector privado, profesionales y académicos, tanto de las comunidades huéspedes como de los refugiados, y lanzó un concurso de innovación social para motivar a las poblaciones locales, sobre todo a los jóvenes, a colaborar en la búsqueda de soluciones a problemas relacionados con la energía, la salud, la educación, el medio ambiente y los residuos. Negoció con el gobierno local para establecer una incubadora de ideas dirigida a ayudar a los jóvenes emprendedores a lanzar sus compañías. También se trabajó en red con instituciones financiadoras para proporcionar diferentes tipos de inversiones en apoyo a las ideas seleccionadas. Dentro de cada pueblo, un equipo de entrenadores y mentores fue constituido y dotado con herramientas para ayudar a los equipos empresariales a mejorar sus modelos de negocio, incrementar sus capacidades financieras y apoyar su desarrollo empresarial. El consejo generó recomendaciones en cuanto a políticas y se reunió con el Ministerio de Educación para ampliar las capacidades de los maestros en las escuelas, así como con el de Economía y el del Trabajo, y con miembros de la Cámara de Comercio para alinear y contribuir a sus políticas.

Figura 1. Estrategia errs iz

Fuente: Elaboración propia Beyond Reform & Development. PASAPORTE

Estrategia de políticas: Innovation Zone adoptada por los legisladores

Cuando comenzó la crisis en Siria, los legisladores libaneses llegaron al consenso general de que los sirios que habían huido de la violencia y llegado a Líbano debían regresar a su país de origen tan pronto como la situación política y de seguridad lo permitiera. Por ello, se cree que fortalecer la educación de los sirios dentro del territorio libanés retrasará su regreso, incentivándolos a permanecer en dicho país. En este contexto, Líbano ha tenido que soportar las consecuencias de la crisis de refugiados sirios en todos los niveles, especialmente en el económico. Dichas consecuencias se han convertido en importantes detonadores de tensión e inestabilidad social en el plano local. A la solución propuesta para lidiar con los desafíos mencionados se llamó Equipando a los Refugiados para Reconstruir a Siria: Zona de Innovación (errs iz).

El concepto errs iz: repetir experiencias exitosas

En los países existen tendencias posconflicto similares, donde los sectores con potencial de crecimiento pueden desempeñar un papel económico central en la reconstrucción. En la década de los noventa, tras un conflicto similar, Líbano también experimentó una reconstrucción que incluyó la inversión en maestros de educación básica y en servicios educativos, sociales y financieros, así como en la provisión de alimentos, infraestructura, transporte, energía, agua y salud. Invertir en la innovación en dichos sectores y equipar a los ciudadanos y jóvenes refugiados para crear empresas capaces, óptimamente posicionadas para llevar a cabo la reconstrucción, constituye no sólo una solución con miras al futuro orientado a crear zonas de innovación, sino una manera de no poner en riesgo la estabilidad del país debido a la creciente pobreza. Esto con el fin de fomentar el desarrollo económico e incentivar al sector privado, sobre todo en las zonas rurales, a invertir y lograr una ventaja que le permita jugar un papel tanto en la reconstrucción de Siria como en el crecimiento de la economía libanesa, utilizando recursos locales y aprovechando el talento de los jóvenes estudiantes, independientemente de su identidad o nacionalidad.

La Zona de Innovación creará un ecosistema que apoye el espíritu emprendedor dentro de un plan macro colaborativo, diseñado por el gobierno libanés, la comunidad internacional, el sector privado y la sociedad civil. La estrategia errs iz debe implementarse durante al menos cinco años.

Entre otras cosas, debe: a) adoptar un enfoque sectorial en cuanto a la educación, construcción, energía, salud, agricultura y transporte; b) asegurar la prestación de servicios de apoyo; c) garantizar los mecanismos de financiación; d) asegurar los incentivos jurídicos y fiscales; e) mejorar la infraestructura local, y f) fomentar la educación y la formación de capacidades empresariales para asegurar que exista una demanda suficiente y una mentalidad adecuada.

Diez pasos para la implementación del errs iz

Lograr la adopción de la estrategia como política de Estado por parte del gabinete del gobierno libanés.

Crear un comité que incluya a inversionistas, académicos, expertos educativos y empresariales, ministros clave en la agenda de gobierno, ong’s y representantes de organizaciones donantes internacionales.

Implementar un estudio de los sectores con los mayores niveles de desigualdad y el potencial para llevar a cabo la reconstrucción posconflicto.

Diseñar un plan a cinco años para garantizar la madurez y sustentabilidad del ecosistema.

Promover errs iz tanto con los donantes internacionales como con los diferentes países para garantizar el financiamiento.

Emitir las leyes y los decretos necesarios para garantizar su implementación.

Establecer un mecanismo de cooperación entre todas las partes interesadas.

Involucrar a socios no convencionales en los centros de innovación.

Desarrollar las capacidades de los representantes del ecosistema que estén dispuestos a participar, incluidas las mujeres y los maestros.

Involucrar a los medios de comunicación.

Reconstrucción del futuro mediante la educación y la resiliencia: lecciones aprendidas

En el caso de Líbano, una administración pública débil y paralizada necesitó la asistencia de la sociedad civil para enfrentar el problema de los refugiados. A su vez, las ong requerían del gobierno para facilitar y financiar su trabajo con el fin de seguir adelante a pesar del ambiente polarizado y, a menudo, de las condiciones cada vez más inseguras. Nuestra experiencia nos aportó aprendizajes en los siguientes tres niveles:

Actores clave para construir la resiliencia

Gobiernos locales: al ser los más cercanos a las comunidades, su participación es necesaria para responder de manera más inmediata a las crisis.

Empresas locales: son contribuyentes importantes de bienes y servicios, y creadoras de empleos en un mercado laboral de innovación educativa en conflicto.

ong: ayudan de manera significativa a mediar las tensiones, desafiando los estereotipos y proveyendo servicios educativos y otros servicios básicos.

Donadores internacionales: aportan muchos conocimientos y recursos a las comunidades locales.

Marco institucional para la resiliencia

Políticas: tanto los refugiados como las comunidades que los albergan requieren un conjunto de políticas integradas con el fin de satisfacer los antes mencionados requisitos socio-educativos, culturales y económicos para construir la resiliencia.

Programas: para potenciar y fomentar la capacidad se debe adoptar una metodología participativa e inclusiva. Todos los actores relevantes deben participar en el diseño e implementación de los programas.

Marco: la prevención consiste en crear oportunidades y satisfacer los requisitos para mantener la resiliencia.

Consideraciones generales

Las tensiones culturales no son sólo fenómenos globales que surgen entre Oriente y Occidente, sino que pueden generarse a nivel local en cualquier país.

La resiliencia económica se logra al transformar las prácticas y políticas dirigidas a combatir la adversidad. La educación de los jóvenes y las iniciativas sociales han demostrado ser efectivas para involucrar a los ciudadanos en sus comunidades, crear empleos y solucionar problemas de inequidad.

Las políticas educativas y sociales para afrontar las necesidades de los refugiados y las comunidades huésped siguen siendo los elementos más importantes para lograr la resiliencia. Se necesita voluntad, consenso y capacidad en los políticos para fortalecer cualquier participación del sector público en la protección social.

Riesgos inherentes en la estrategia

a) Falta de consenso político e incapacidad para tomar decisiones; b) duplicación o carencia de coordinación; c) incapacidad de las partes con intereses en el ecosistema para estar a la par de las regiones; d) falta de financiación, y e) escasez de jóvenes emprendedores en las comunidades locales.

Breve análisis comparativo de la educación: los migrantes y los refugiados

El sistema educativo libanés se basa en el francés, comprende seis años de educación primaria, cuatro de complementaria y tres de secundaria.

Existen escuelas públicas, aunque la mayoría son privadas. La enseñanza es bilingüe (árabe-francés o árabe-inglés) y, en algunas zonas, trilingüe. El nivel de exigencia es muy elevado.

Aunque casi 40% de la población refugiada en Líbano se encuentra en edad escolar, la tasa de matriculación en el sistema educativo es muy baja. Se calcula que 10 mil niños refugiados reciben algún tipo de educación privada (acnur 2013). El nivel de participación en el sistema educativo por parte de los refugiados dista mucho de la meta establecida por el gobierno libanés (60% de escolarización).

* Mayores de 15 años que saben leer y escribir. ** Educación primaria a terciaria. *** Edades 15-24.

Fuente: Elaboración con base en datos de unesco, acnur, Central Intelligence Agency US.

* Se refiere a toda la educación post-secundaria (18-22 años), incluyendo, pero no limitado a, las universidades. El conjunto diverso y creciente de instituciones terciarias, públicas y privadas en todos los países (colegios, institutos de formación técnica, escuelas de enfermería, laboratorios de investigación, centros de excelencia, centros de enseñanza a distancia), instituciones que apoyan la generación de la capacidad superior que se requiere para el desarrollo.

Fuente: Instituto de Estadística de la unesco.

* El presente artículo fue desarrollado por Beyond Reform & Development con base en dos policy notes de elaboración propia: Solution Brief: Equipping Refugees to Rebuild Syria y Resilience and Crisis Prevention: The Case of Lebanon. Febrero de 2016.

Referencias

acnur. (2013). Los niños sirios reciben clases en un colegio modélico para refugiados en el Líbano. http://goo.gl/wYWRCi

Central Intelligence Agency US. The World Factbook. https://goo.gl/P9og3w

Karam, D. (2013). Ejemplos de éxito. Educar para el desarrollo sostenible en la Reserva de Biosfera del Chuf (Líbano). http://goo.gl/XHRkeS

Ministerio de Educación de Líbano. http://goo.gl/Dhtlx8

unesco. Institute for Statistics. Country profile. Lebanon/Syrian Arab Republic. http://goo.gl/2fK3li

World Bank. Topics. Tertiary Education. http://goo.gl/JsjL0n

Se puede encontrar más información acerca de Beyond Reform & Development en: www.beyondrd.com



[1] Tamirace Fakhoury, “Debating Lebanon’s power-sharing model: an opportunity or an impasse for democratization studies in the Middle East?” Arab Studies Journal, 22, No. 1 (2014): 230-255.

[2] Véanse formas detalladas de tales servicios en Melani Cammett. Compassionate communalism: welfare and sectarianism in Lebanon. Cornell University Press, 2014.

[3] Sally Abi Khalil, “Lebanon looking ahead in times of crisis”, Oxfam Discussion Papers, disponible en http://goo.gl/3YCWC3

[4] Executive summary. Lebanon: economic and social impact assessment of the Syrian conflict, World Bank, disponible en http://goo.gl/YJbeFp

[5] Es indicativo que Líbano no ha firmado el Convenio sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951.

[6] Véase Khaldoun AbouAssi y Ann O’M. Bowman, “Special- purpose authorities: a welcomed alien to decentralization in Lebanon?”, International Review of Administrative Sciences (2015): 0020852315583775.

 

Te invitamos a ver la entrevista aquí

 

 

 

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  • Oscar Chapital Colchado

    Considero que la resiliencia a la que hace referencia es la resiliencia social, ya que no es la unión de las resiliencias individuales (ya estas están conformadas por factores como personalidad, locus de control, atribución causal etc.) que varían de individuo a individuo. Creo que la resiliencia social “es cuando un grupo, estructura social, institución o nación, forma estructuras de cohesión, de pertenencia, de identidad y de supervivencia como estructuras sociales complejas ilimitadas o no. Desarrolla formas de afrontamiento de eventos y situaciones, que pongan en riesgo al grupo y su identidad, formando lineamientos integradores que permiten la supervivencia, expansión e influencia del grupo”.
    Saludos
    Referencia
    http://crimina.es/crimipedia/wp-content/uploads/2015/07/Resiliencia.pdf
    https://sites.google.com/site/portafolioochapital/

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