Observadores imparciales de la educación

Condiciones de evaluación educativa en América Latina ¿Por qué es importante la evaluación educativa en América Latina?

Los institutos latinoamericanos de evaluación educativa garantizan la equidad y la justicia

Observadores imparciales de la educación

Tercer Seminario Internacional de Estrategias para Impulsar la Calidad de la Educación
Teresa Bracho González* Patricia Vázquez del Mercado Herrera**

Para garantizar la justicia, uno de los ingredientes esenciales tiene que ver con el ejercicio del escrutinio crítico permanente, que pasa por la figura del “observador imparcial”, como fue propuesto por Amartya Sen, a partir de un planteamiento de Adam Smith. Sen propone la imparcialidad “abierta”, donde las evaluaciones objetivas invocan juicios externos para evitar prejuicios internos, a través de un observador “justo”, que puede proceder de lejos o de la propia comunidad o nación y que es capaz de emitir juicios imparciales.

“Estos institutos encargados de la evaluación de la educación se caracterizan por ser objetivos (espectadores imparciales), con alta especialización, con sólidos atributos técnicos, que cuentan con personal formado y capacitado para guiar los esfuerzos de evaluación y transformarlos en recomendaciones de mejora de la educación”.

A partir de este principio existe una tendencia internacional, con arraigo en América Latina, que es la creación de sistemas de evaluación de la educación independientes de los ejecutores de la política educativa. Estos sistemas están encabezados por institutos o agencias que tienen distintos grados de independencia de los ministerios o secretarías de educación y que hacen evaluaciones de distintos aspectos de los sistemas educativos: logro de aprendizaje, políticas educativas, gestión escolar, materiales educativos, entre otros.

Encontramos en la región al Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación, al Instituto Nacional de Evaluación Educativa de Ecuador, a la Agencia de Calidad de la Educación de Chile, al Instituto Nacional de Evaluación Educativa de Uruguay y al más antiguo de todos el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas de Brasil. Estos encargados de la evaluación de la educación se caracterizan por ser objetivos (observadores imparciales), con alta especialización, con sólidos atributos técnicos, que cuentan con personal formado y capacitado para guiar los esfuerzos de evaluación y transformarlos en recomendaciones de mejora de la educación.

Gracias a estos institutos es posible encontrar en Latinoamérica ejercicios de evaluación que han persistido en el tiempo, entregando diagnósticos robustos y acciones sostenidas que hacen posible generar series de datos e información pertinente y oportuna. Si los encargados de los procesos no conocen cuáles son las principales fallas, no cuentan con diagnósticos ni tienen la capacidad de comprender lo que ocurre en el sistema, es poco probable que tengan la capacidad de realizar cualquier acción de mejora.

Nuestro país no ha sido ajeno a esta necesidad de contar con información sólida, constante e imparcial sobre el Sistema Educativo Nacional. En la Constitución está establecido el Sistema Nacional para la Evaluación de la Educación, que está a cargo de un organismo autónomo, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Esto constituye un paso importante en la garantía del derecho a una educación de calidad con equidad para todos.

A través de las evaluaciones es posible orientar la actividad del sistema educativo generando indicadores, estudios y diagnósticos que permitan monitorear los avances o retrocesos en la garantía del derecho a la educación de calidad. El INEE, al igual que otros institutos de la región, coordina importantes esfuerzos de evaluación, tanto nacionales como internacionales: el Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA), el Estudio Regional Explicativo y Comparativo (ERCE) y el Plan Nacional de Evaluación de los Aprendizajes (Planea). A partir de estas pruebas es posible dar cuenta de los logros de aprendizaje de estudiantes de nuestro país y valorar las políticas educativas implementadas. El INEE realiza, además, evaluaciones sobre infraestructura, política educativa, atención a la diversidad, elementos clave en una educación de calidad, entre otras. A través de estas evaluaciones y sus resultados podemos saber si las acciones de gobierno se enfocan en la disminución de brechas de desigualdad, si los datos de las evaluaciones nacionales coinciden con la información internacional y si los resultados se usan para la mejora de la educación.

No es posible definir políticas educativas sin conocer el estado que guarda la educación. En sus dieciséis años de historia el INEE, incluso antes de ser autónomo, ha velado por la calidad de la educación brindando información que permita conocer el estado de la educación, siendo un observador imparcial capaz de emitir juicios objetivos y sólidos respecto a las políticas educativas en nuestro país. El que existan organismos similares al INEE en Latinoamérica ha permitido construir con ellos alianzas estratégicas, buscando elementos comunes, áreas de oportunidad e intercambios de información y experiencias que han enriquecido a la región.

*Consejera Presidenta de la Junta de Gobierno del INEE. *
*Consejera de la Junta de Gobierno del INEE.

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