Mujeres STEM: un reto educativo en México

Por Verónica Orendain

28/05/2019

La educación mundial tiene un asunto de la mayor relevancia que atender: la justa participación de las mujeres en las áreas científico-tecnológicas. El reto en México es mayor, dado que la comprensión de lectura y el pensamiento matemático viven una constante lucha contra la ineficiencia. El sistema educativo nacional (SEN), los programas sexenales en la materia, los vicios sindicales y la falta de visión por parte de la sociedad hacen que los prejuicios prevalezcan; a ello se suma una tímida voluntad social de crear los espacios para que las mujeres se interesen y participen en actividades vinculadas con la ciencia y la tecnología.

Modelo STEM y la brecha de género
La educación STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics) ha cobrado una relevancia inusitada en los últimos 25 años, lo cual significa que existe en las sociedades una atención particular a la educación, formación y capacitación en estas áreas del conocimiento y desarrollo.

Muchas de las tendencias pedagógicas y didácticas se orientan, de una u otra manera, en este gran marco de referencia tecnológico. Se observa cómo las prácticas metodológicas usan cada vez más y mejor el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje situado, la clase invertida, el rediseño del aula y las capacidades digitales, por mencionar sólo algunos recursos que robustecen el modelo por competencias.

No obstante, esta tendencia aún está en espera de resultados concretos, especialmente en cuanto a equidad de género en países como México, ya que “de acuerdo a datos referidos por la [Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura] UNESCO, [sólo] el 35% de los investigadores adscritos al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) son mujeres. Y [apenas] el 24.5% de [los miembros de] la Academia Mexicana de Ciencias son mujeres” (Jiménez, 2017).

Cabe señalar que el número de estudiantes femeninas que entra a carreras de ciencias y tecnología es bajo. La situación, como sabemos, constituye un problema cultural, idiosincrático y educativo: las familias, las comunidades, las instituciones no hacen énfasis suficiente en las capacidades de las mujeres para destacar en dichas áreas.

¿Se está haciendo algo para cerrar esta brecha?
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD, por sus siglas en inglés; 2016), en el futuro inmediato las tecnologías emergentes como el internet de las cosas, la nanotecnología, el análisis de datos, la inteligencia artificial y la casi total automatización de las actividades sociales, modificarán radicalmente la manera de vivir, trabajar y estudiar; por lo que se demandarán profesionistas en disciplinas aún no creadas, que dependerán en gran medida de disciplinas como matemáticas, física, química, biología y otras ciencias. Por lo tanto, es del interés de escuelas e industria tener un plan de ruta para transitar, de la mejor manera, a una sociedad digital.

En este contexto, surgen iniciativas que permiten impulsar la participación de las niñas en carreras STEM:

  1. Mentorías. Elegir una carrera técnico-universitaria exige información previa. Las jóvenes necesitan referentes que las ayuden a tomar la mejor decisión y las alienten a desarrollar sus habilidades cognitivas y socioemocionales (Kesty, 2019) para participar en un entorno laboral predominantemente masculino. La iniciativa “Mujeres en STEM, futuras líderes, es el primer y único programa de mentoría o tutoría en México para las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas”, creado por Rebeca Vargas, directora ejecutiva de la Fundación US-Mexico (López, 2018).
  2. Talleres focalizados. Asociaciones y empresas promotoras del modelo STEM que convocan a la sociedad a apoyar la creciente participación de niñas y jóvenes en actividades científicas[1], a través de actos como la celebración del “Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia”, del pasado 11 de febrero. En la edición anterior, el movimiento STEM organizó el evento “Un viaje por el Cosmos”, para que las participantes salvasen a la Tierra tras cumplir con una serie de misiones.
  3. Campañas de promoción del modelo STEM desde el hogar. Una forma importante de apoyar la solución del problema es ayudar a los padres de familia a evitar los estereotipos de género y promover un ambiente de interés por la ciencia y la tecnología, sin distinción entre niños y niñas. El elemento crucial es la detección temprana de las habilidades de las y los menores y el fortalecimiento de actividades de reflexión.
  4. Políticas públicas incluyentes. Las autoridades educativas deben difundir la importancia de la ciencia y la tecnología en los ámbitos académico, social y económico, y valorar el talento de las personas. La Secretaría de Educación Pública (SEP) lanzó Niñas STEM pueden, que busca “promover en niñas y adolescentes el convencimiento de que son capaces de emprender carreras exitosas en ciencias, tecnología, ingenierías, y matemáticas” (SEP, 2019).

En resumen
La brecha de género en actividades científicas y tecnológicas es un reto importante para todas las sociedades; las oportunidades para las niñas de lograr una carrera exitosa en ciencias son limitadas y la escasez de buenos ejemplos genera un círculo vicioso difícil de romper. Las sociedades del futuro no pueden darse el lujo de excluir a la mitad de población de la enorme tarea de crear economías prósperas basadas en el conocimiento científico tecnológico. La estabilidad de las sociedades de los próximos cincuenta años depende de qué tan incluyentes sean la educación y la adopción de la ciencia por parte todas las ciudadanas y ciudadanos.

Referencias
DELGADO, Paulette (2019). “El Efecto Scully: cerrando la brecha de género en STEM”. Observatorio de Innovación Educativa, abril 10 (en línea).
JIMÉNEZ, Román (2017). “El empoderamiento de la mujer en la educación”. Observatorio de Innovación Educativa, 24 de abril (en línea).
KESTY, Sarah (2019). “Social and Emotional Learning in Science Class”. Eudotopia, 22 de abril (en línea).
López, Mercedes (2018). “Mujeres en STEM, futuras líderes”. CienciaMx Noticias, 9 de octubre (en línea).
OECD. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2016). Innovating Education and Educating for Innovation: The Power of Digital Technology and Skills. París: OECD Publishing.
SEP. Secretaría de Educación Pública (2017). Niñas STEM pueden (en línea).


[1] Véase por ejemplo la página de International Technology and Engineering Educators Association.

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