Apoyando a las escuelas para ofrecer una educación más relevante

Por Edna Erika Morales Zapata

El director de Global Education Innovation Initiative y del programa de maestría en Política Educativa Internacional de la Universidad de Harvard, Fernando Reimers, presentó en 2018, en el Auditorio del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), su conferencia “Apoyando a las escuelas para ofrecer una educación más relevante”, cuyo hilo conductor fue una frase adjudicada al escritor de teatro del siglo II AC, Publio Terencio, “ser humano es vivir de tal manera que nada humano nos sea ajeno”.

Uno de los propósitos de la educación es aportar los medios para entendernos y resolver nuestras diferencias sin violencia. Con base en tales ideas, los filósofos de la Ilustración plantearon que las personas tienen la capacidad de gobernarse a sí mismas y cambiar al mundo. De tales planteamientos surgieron tres innovaciones en las cuales se fundamenta la creación de los sistemas educativos públicos: la democracia, la escuela pública y la universidad moderna. Las tres convergen en que la educación es para todos, y para lograr este objetivo se establecen cinco metas: consolidar los Estados-nación, desarrollar la democracia, impulsar la economía, modernizar los objetivos culturales y respetar los derechos humanos, incluido, por supuesto, el derecho a la educación.

Reimers participa en diversos proyectos internacionales cuyo objetivo en general es reforzar el derecho a la educación y empoderar a los docentes para que desarrollen y apliquen todas sus capacidades personales y profesionales en el cumplimiento de las metas establecidas en los currículos.

Parte de esta labor corresponde a Global Education Innovation Initiative, donde realizan investigación aplicada para ayudar a los gobiernos a responder preguntas simples sin tomarse demasiado tiempo; articulan conversaciones entre investigadores, tomadores de decisiones y practicantes de la educación sobre el aprendizaje; y desarrollan herramientas simples con el fin de que los maestros adviertan qué pueden hacer para llevar a la práctica una educación empoderadora.

Reimers esbozó algunas ideas sobre investigaciones, en México y diversas partes del mundo, acerca de la impartición de educación cívica en las escuelas; el ejercicio de la libertad de expresión en las universidades; la enseñanza de técnicas de negocios en secundaria; la creación de comunidades de profesores; el apoyo a proyectos de investigación de docentes; el desarrollo cognitivo y socioemocional de los profesores; las zonas de experimentación pedagógica en colaboración con el gobierno en escuelas de China; la enseñanza práctica de la ciencia en las escuelas; la formación profesional de los profesores; la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) en México; la importancia de los diálogos informados entre investigadores y tomadores de decisión, que suelen no tener tiempo para leer; la ponderación de las hipótesis formuladas sobre lo que se espera de un currículo; y los resultados finales evaluados por un equipo rector.

Cabe destacar el comentario de Reimers respecto a que en el proceso de enseñanza-aprendizaje es preciso elevar las metas de la educación; reforzar las capacidades cognitivas, socioemocionales e interpersonales —la facultad de reconocerse a sí mismos y la capacidad de relacionarse con los demás—; y empoderar a los profesores para que realicen un mejor trabajo en el aula, puesto que no hay reforma educativa que vaya más allá de lo que pueden hacer ellos con los alumnos. Por tanto, es necesario reducir la brecha entre la formación inicial y la formación continua de los profesores. Aunque para las escuelas privadas es más fácil lograrlo, conviene aplicarse en ello y seguir el ejemplo de Singapur, donde han implementado estas ideas en materia de educación y transformado sus prácticas educativas sustentándolas en valores y en capacidades personales. Es viable y deseable enseñar éstas en la escuela a fin de que cada individuo sea multidimensional, dirija su propio aprendizaje, sea un ciudadano activo e interesado y una persona con confianza.

Por último, el expositor indicó que en la implementación del currículo es oportuno crear una red de mejoramiento del proceso, incluso trabajando en conjunto con otras escuelas; generar un consenso sobre lo que se requiere para crear una ciudadanía global sin perder identidad cultural; evaluar y mejorar, es decir, utilizar los procesos de la metodología design thinking. Por otra parte, subrayó la necesidad de que el profesor conecte su práctica con temas de la vida real, como la pobreza y la desigualdad; y que el estudiante tenga un mayor protagonismo en el aula, porque los sistemas educativos deben educar a todos y educarlos bien, para que puedan resolver problemas.

Para consultar el video de la conferencia dé clic aquí.

Algunas obras cuya lectura Reimers recomienda son: Enseñanza y aprendizaje en el siglo XXI. Metas, políticas educativas y currículo en seis países; Quince cartas sobre la educación en Singapur: reflexiones desde la perspectiva estadunidense; Preparing teachers to educate whole students; Empoderar a todos los estudiantes a gran escala; Empowering global citizens. A world course; Learning to collaborate for the global common good; Empowering students to improve the world in sixty lessons y The Story of Filomena: Book One of The Adventures of Filomena Series.

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