Componentes de la educación de calidad

En entrevista para la Gaceta, docentes, supervisores y directores del Sistema Educativo Nacional (SEN) de la Ciudad de México, Tlaxcala y Baja California comparten su visión de lo que es la educación de calidad. Identifican quiénes son los actores que la deben implementar, los avances, los retos, sus propias contribuciones y las propuestas de mejora.

En entrevista para la Gaceta, docentes, supervisores y directores del Sistema Educativo Nacional (SEN) de la Ciudad de México, Tlaxcala y Baja California comparten su visión de lo que es la educación de calidad. Identifican quiénes son los actores que la deben implementar, los avances, los retos, sus propias contribuciones y las propuestas de mejora.

La educación de calidad y sus dimensiones

Los actores educativos coinciden en un concepto de educación de calidad que propicie el desarrollo pleno de los estudiantes para hacer frente a los desafíos que surgen en una sociedad que evoluciona con gran velocidad. Las dimensiones que consideran van desde las pedagógicas, éticas y socioemocionales, hasta las económicas y políticas, sin dejar de lado la eficacia, eficiencia, pertinencia y equidad.

Para Evelyn Valencia Mora, directora de la Escuela Primaria Dra. María del Carmen Millán, en la Ciudad de México: “La educación de calidad es la que permite a los estudiantes, sin importar el nivel educativo, desarrollarse como personas plenas, y adquirir los conocimientos y habilidades necesarios para hacer frente a la sociedad cambiante. Esta educación no se refiere solamente a conocimientos conceptuales, sino que incluye la formación humana, ética, ambiental, socioemocional, artística, tecnológica, entre otras dimensiones que en conjunto permiten la formación integral de un individuo”

Para Manuel Zavaleta Suárez, profesor de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC): “Es un proceso que dota a los estudiantes de las habilidades, conocimientos, actitudes y valores necesarios para hacer frente a los desafíos de la vida cotidiana. En cuanto a sus dimensiones, debe entretejer las de tipo social, institucional y estratégico. Las primeras comprenden las acciones de monitoreo e involucramiento que desarrollan los padres de familia; las segundas implican todos aquellos actos que competen al Estado; y las terceras giran en torno al monitoreo y racionalidad que debe existir en los planes y programas destinados a cumplir esta meta”

Para Jesús Adrián Medina Sánchez, asesor en el Colegio de Bachilleres del Estado de Baja California: “La educación de calidad es un concepto multidimensional complejo, en el que intervienen diferentes factores como: valores, aptitudes, competencias pedagógicas, inclusión, derechos humanos, paz social y desarrollo social, que están transversalmente ligados a la eficiencia y efectividad. Las dimensiones que deben integrarlo son de tipo político-pedagógico; ideológico y sociológico; y organizacional, administrativo e institucional”.

Margarita Concepción Euán Vázquez, supervisora de la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS) en Tlaxcala, señala que la calidad “forma con las competencias necesarias a los estudiantes para hacer frente a las necesidades y responder a los requerimientos de un mundo que evoluciona a pasos agigantados”.

Maribel Macías Olmos, docente de la Escuela Rural Micaela Ortiz de Rosales, en Tlaxcala, dice: “Es aquella en la que se desarrollan los conocimientos, los valores y las actitudes, sintetizados en las competencias que han de dar respuesta a las necesidades y expectativas del alumno. Las dimensiones que debe comprender son: relevancia (el aprendizaje debe ser significativo), pertinencia (el centro del aprendizaje es el alumno), equidad (niveles de desarrollo y aprendizaje sin importar la clase social), eficacia (propiciar un aprendizaje óptimo) y eficiencia (uso responsable del recurso económico)”.

Para Verónica González Martínez, directora técnica de la Escuela Rural Micaela Ortiz de Rosales, en Tlaxcala: “La calidad consiste en dar respuesta a las necesidades que subyacen en el contexto, respetando los conceptos, métodos y filosofía que promueve el Estado mexicano. Sus dimensiones se relacionan con la eficacia, la eficiencia, la pertinencia y la equidad”.

Actores responsables de la educación de calidad

De acuerdo con las personas entrevistadas, la sociedad en general debe involucrarse en el proceso por mejorar la calidad de la educación, aunque destaca la responsabilidad de las autoridades educativas, los directivos, los docentes y los padres de familia, como actores clave para contribuir activamente en este proceso.

En opinión de Evelyn Valencia: “Es necesaria la participación de autoridades educativas, directivos, docentes, padres de familia y la comunidad en general. No se trata sólo de hablar de la relación maestro-alumno, sino que implica aspectos de infraestructura, disponibilidad y accesibilidad de los materiales, capacitación y profesionalización docente, gestión educativa, aspectos curriculares y liderazgo académico”.

Para Manuel Zavaleta: “Los principales actores son los padres de familia y los docentes, pero también hay que tomar en cuenta a las autoridades educativas encargadas de formular la política educativa y a los directivos de las escuelas, ya que de ellos depende la implementación adecuada de la política educativa”.

Jesús Medina opina: “Los principales actores son la sociedad en general, las organizaciones no gubernamentales y gubernamentales, así como los docentes. Todos vinculados bajo una política educacional y una articulación intrainstitucional transversal”.

Margarita Euán indica: “El principal actor es el docente, por tomar las decisiones en el aula, además del cuerpo directivo en la escuela: director, subdirectores, jefes de departamento y oficinas, quienes deben regirse por la calidad educativa. No olvidemos a las autoridades educativas como responsables de la política educativa”.

Maribel Macías dice: “Entre los actores, en primer lugar, están los docentes, ya que trabajan frente al grupo y deben poner en juego las estrategias pertinentes para que exista un aprendizaje significativo. También se ubican los directores que son los líderes de las instituciones. Por su parte, la Secretaría de Educación Pública (SEP) es la responsable de ofertar cursos y talleres de actualización, y dar respuesta a las gestiones. Por último, las familias deben apoyar a sus hijos al mandarlos a las instituciones”.

Verónica González señala: “Los actores son el director, los profesores, los alumnos y los padres de familia, orientados por un supervisor mediante el establecimiento de relaciones de trabajo, y guiados por el personal de la SEP. Asimismo, es preciso tomar en cuenta la intervención de gobierno y empresas que estén promoviendo cambios en la sociedad”.

Valores y principios que permiten la educación de calidad

En general, la visión de los actores educativos que participan en la entrevista gira en torno a la importancia de la ética y la vocación del servicio; aunque no se descarta que también es indispensable el respeto, la inclusión y la tolerancia en el proceso de enseñanza y aprendizaje por parte de todos los actores involucrados. También se considera que, para alcanzar una educación de calidad, no se puede prescindir del trabajo y el compromiso.

Evelyn Valencia indica: “Considero que es necesaria, en primer lugar, la revalorización de la función docente. Es importante reconocer que en sus manos está el que un alumno pueda encontrar la motivación que lo impulse a esforzarse por cumplir sus metas e ideales”.

Para Manuel Zavaleta: “Los principales valores son la ética y la vocación de servicio. También debe existir respeto, inclusión, tolerancia, innovación en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y que la instrucción adquirida cuente con aplicabilidad en el entorno del educando”.

Jesús Medina sostiene: “Los valores principales son ética, respeto y vocación de servicio al ciudadano. Hay que impulsar la creación de normas y creencias universales con la finalidad de asistir a nuestra sociedad en el contexto de las necesidades reales que permitan el desarrollo sostenible de una nación”,

Para la supervisora del SEMS en Tlaxcala, Margarita Euán, los valores son “La responsabilidad de tener en tus manos la educación de un ser humano, el liderazgo, el compromiso, la libertad y el respeto. Mientras que los principios son la equidad, la igualdad de trato, la solidaridad y la no discriminación”.

Maribel Macías comparte: “Responsabilidad, respeto, justicia, tolerancia y honestidad son los valores principales”.

Verónica González Martínez dice: “Los principios deben ser educación de calidad para todos, trabajo colaborativo, compromiso con el contexto inmediato escolar y aprendizaje permanente. Los valores que se requieren son: solidaridad, tolerancia, respeto, justicia, libertad personal y no discriminación”.

Avances y retos en la educación de calidad

Los representantes del sistema educativo de la Ciudad de México, Tlaxcala y Baja California consideran que los mayores avances en materia de calidad educativa son la implementación de la autonomía en la gestión, la incorporación de los avances tecnológicos en los procesos pedagógicos, la descentralización de las funciones educativas y la profesionalización docente y administrativa, pasando por el aumento en la matrícula y las evaluaciones aplicadas a los docentes para condicionar su ingreso y permanencia.

Evelyn Valencia considera: “Un avance es la estrategia ‘La escuela al centro’, propuesta por la SEP, que reconoce que los esfuerzos de todos los actores educativos deben estar enfocados a cubrir las necesidades de las escuelas. De igual forma, la gestión autónoma dada a las escuelas y normada a través del acuerdo 717, permite que éstas puedan tomar decisiones en función de sus problemáticas y necesidades”.

Para Manuel Zavaleta Suárez: “Desde la posición de la educación superior, se trabaja constantemente en la formación y consolidación de capital humano, buscando primero la realización del estudiante y, por ende, de la sociedad. Se ha trabajado en la mejora continua de los procesos de enseñanza y el manejo consolidado del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en la formación de una educación integral y de calidad. Entre los retos, observo la resistencia y opacidad que persiste por parte de algunos profesores que se empeñan en enseñar bajo el esquema tradicional de memorización y castigo”.

Jesús Medina señala: “Desde mi ámbito laboral, que es el de la educación media superior, se han descentralizado las acciones y las funciones educativas, generando planteles incluyentes con una gestión directiva eficiente y efectiva. También se ha profesionalizado nuestra planta docente y administrativa”.

Margarita Euán opina: “Considero que México ha avanzado en el Servicio Profesional Docente (SPD) al contemplar una evaluación de ingreso y otra de permanencia. Uno de los retos es mejorar el acceso a las escuelas formadoras de docentes, así como mejorar los parámetros para el ingreso al SPD en todos los niveles. Otro reto es el tema de la evaluación al desempeño que, si bien ha propiciado un nuevo esquema del quehacer docente, aún le falta mucho por contribuir a la mejora de la calidad educativa”.

Maribel Macías observa: “Entre los retos se ubica el compromiso de algunos docentes; además, que la sociedad está en constante cambio y no se da respuesta a sus necesidades. La infraestructura tampoco se encuentra en buenas condiciones, lo que habría que atender. Dentro de los avances puedo rescatar que ha aumentado la matrícula escolar, además de la inclusión de los niños con necesidades educativas especiales”.

Verónica González indica: “En mi ámbito, el avance que se ha obtenido es la integración como colegiado, lo que nos ha permitido atender las demandas de nuestro alumnado e ir introduciendo la cultura de corresponsabilidad con los padres”.

Propuestas para la mejora de la educación

Entre las propuestas para la mejora de la educación de los actores educativos de la Ciudad de México, Tlaxcala y Baja California, se mencionan: la necesidad de evaluar y capacitar constantemente a los actores involucrados en el proceso educativo, la urgencia de implementar una política pública que coincida con las necesidades reales del contexto social, la mejora de la infraestructura y el involucramiento de los padres de familia.

Evelyn Valencia señala: “Habría que crear espacios de capacitación y actualización de docentes y directivos de calidad, impartidos por expertos. También es importante la distribución equitativa de recursos humanos, económicos y materiales a las escuelas”.

Según Manuel Zavaleta: “Se debe formular una política integral enfocada en definir las necesidades particulares de las esferas educativas, simplificar los procesos administrativos que hagan que sus necesidades se cubran, y buscar un modelo de contratación semejante al de la iniciativa privada en el que los puestos sean evaluados constantemente”.

Jesús Adrián Medina Sánchez, propone “la implementación de una política pública acorde con las necesidades reales del contexto social, basado en una gobernanza en el sistema educacional para generar valor público con enfoque humanista. Asimismo, es importante incluir la gestión para resultados en la educación (GPR), encaminada a la eficacia”.

Margarita Euán indica: “Si pudiera proponer una mejora en la educación en México, lo primero que diseñaría sería un modelo de ingreso y permanencia en el SPD que contemple y asegure que los mejores maestros estarán en las aulas; y lo segundo, que el modelo de promoción contemple la formación y desarrollo profesional del aspirante como parte de su evaluación para la promoción”.

En opinión de Maribel Macías habría que “capacitar y actualizar a los docentes de manera obligatoria, especialmente para atender a alumnos con necesidades educativas especiales, y mejorar la infraestructura de cada escuela”.

Verónica González señala: “Propondría reuniones de vinculación con padres de familia para darles a conocer los propósitos del ciclo escolar. Asimismo, trabajaría con ellos un aprendizaje esperado para que logremos la vinculación en el entendimiento del trabajo en el aula. También propondría una administración transparente de los insumos que se manipulan durante el ciclo escolar y que van vinculados al logro de aprendizajes”.

Contribuciones a partir de la experiencia profesional

Las contribuciones que los docentes, directivos y supervisores entrevistados pueden realizar desde su experiencia profesional y ámbito individual son importantes para la mejora de la calidad educativa. Entre sus aportaciones mencionan: la generación de conocimiento con el fin de crear estrategias y políticas públicas; la revalorización del compromiso, la responsabilidad, el liderazgo y la solidaridad; la formación de un sentido analítico en los estudiantes, que les permita participar en discusiones fundamentadas; y la construcción de un diagnóstico que ayude a atender las necesidades particulares de los alumnos.

Evelyn Valencia señala: “Puedo contribuir mejorando la calidad de mi trabajo para que, en consecuencia, los docentes hagan lo propio”.

Manuel Zavaleta comparte: “Desde el ámbito de la educación superior, proporcionamos a nuestros estudiantes las bases analíticas para que desarrollen una visión estratégica. Asimismo, brindamos un espacio para la discusión fundamentada”.

Jesús Medina comenta: “Podría ofrecer conocimiento que permita crear estrategias y políticas públicas menos complejas para descentralizar el servicio educativo»..

Margarita Euán enfatiza: “Desde mi posición como docente, puedo contribuir con mi compromiso, responsabilidad, liderazgo y solidaridad para ofrecer una educación de calidad, lo que implica una constante formación profesional y docente. No espero que se cambie todo, yo espero hacer lo que me toca”.

Maribel Macías Olmos dice: “Mi contribución sería realizar un buen diagnóstico de mi grupo para atender las necesidades de mis alumnos, al contextualizar los contenidos de las diversas asignaturas para que los apliquen en la vida diaria”.

Verónica González manifiesta: “Contribuyo al ser asertiva en las acciones que emanan del plan de la escuela, al verificar el uso de los recursos materiales y del tiempo, que causa impacto en los recursos humanos, y al considerar la evaluación permanente de las acciones que se están ejecutando”.

Evaluación de la mejora educativa

Los comentarios de los actores educativos entrevistados hacen énfasis en la importancia de la evaluación para dar seguimiento al proceso de mejora educativa; en que la evaluación del desempeño debe aplicarse a todos los actores involucrados en el proceso educativo; en la necesidad de construir un sistema de indicadores que permita el acceso a la información necesaria para implementar mejoras; y en que la evaluación debe ser un proceso permanente que también propicie la autoevaluación.

Evelyn Valencia señala: “Habría que seguir evaluando a cada actor desde su ámbito de participación, como el actual proceso de evaluación de desempeño de docentes y directivos, y las diversas pruebas a los alumnos”.

Manuel Zavaleta indica: “Debe existir un sistema de indicadores que suministre la información necesaria desde una perspectiva holística, es decir, que mida la preparación del profesor, los resultados de aprovechamiento de sus estudiantes, la manera como ellos desarrollan las habilidades y destrezas, el nivel de confort de las instalaciones, así como la adecuada gestión de los recursos”.

Para Jesús Medina, es importante “implementar un sistema de evaluación de desempeño, no sólo respecto de la participación docente, sino también administrativa y directiva. También es relevante generar indicadores concretos que permitan medir lo programado y evidenciar a nuestros docentes el impacto social que tienen en el sistema educacional”.

Margarita Euán dice: “Para evaluar la mejora educativa, propongo establecer un sistema de monitoreo y acompañamiento que permita conocer las áreas de oportunidad en cada escuela, así como implementar una evaluación integral por áreas para compartir los logros y retos. Desde luego, tendríamos que reconocer que es un camino a la mejora continua”.

Maribel Macías Olmos indica: “La evaluación de la mejora educativa podría ser elaborar un examen a nivel estatal considerando cada una de las asignaturas. La evaluación influye de manera contundente, ya que sus resultados son insumo para análisis minuciosos. De este modo, se podría efectuar una retroalimentación a partir de las fallas identificadas”.

Verónica González Martínez finaliza: “Habría que observar la implementación de las acciones a trabajar, considerando una rúbrica y apoyándome con una coevaluación de los actores educativos. La evaluación es un proceso que acompaña a la escuela permanentemente y, en el proceso, como directivo, me corresponde ejecutarla. De igual modo, debo hacer una autoevaluación que me permita reconocer fortalezas y áreas de oportunidad que impulsen un cambio de cultura”.

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