Logro de aprendizaje y evaluación

Las líneas siguientes abordan el tema a través de la síntesis de un trabajo de Ernesto Treviño (2015), publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), en el cual formula ciertas preguntas clave con el fin de evidenciar los retos y mostrar por qué los estudios internacionales vinculados al logro de aprendizaje miran actualmente más allá de los factores escolares.

En la página web del Colectivo de Educación Comunitaria 1 encontramos la siguiente definición de logro de aprendizaje: “Conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y valores que debe alcanzar el aprendiz en relación con los objetivos o resultados de aprendizaje previstos en el diseño curricular. De los logros de aprendizaje obtenidos, se infiere su competencia” (Colectivo de Educación Comunitaria, s.f.). La descripción es clara y no parece representar más problema para el evaluador que contrastar las respuestas del alumno con las expectativas contenidas en el currículo. Esto es falso. Si las evaluaciones en verdad aspiran a ser útiles, el caso se torna notablemente más complejo, pues los logros de aprendizaje están vinculados con una serie de factores que dificultan su ponderación y que es preciso tomar en cuenta en el diseño de las políticas tendentes a la mejora educativa.

Las líneas siguientes abordan el tema a través de la síntesis de un trabajo de Ernesto Treviño (2015), publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), en el cual formula ciertas preguntas clave con el fin de evidenciar los retos y mostrar por qué los estudios internacionales vinculados al logro de aprendizaje miran actualmente más allá de los factores escolares.

¿Cuál es la proporción en que ocurren las desigualdades de aprendizaje entre las escuelas y entre los estudiantes de una misma escuela?

Con la pregunta anterior se puede identificar la fuente más probable de las desigualdades. Cuando ésta se da entre estudiantes, es claro que se requieren dispositivos pedagógicos de apoyo a los menos adelantados. En cambio, si ocurre entre centros educativos, conviene diseñar estrategias para desarrollar capacidades en las escuelas con menores niveles de logro.

¿Cómo se relacionan la infraestructura y los recursos escolares con los logros de aprendizaje?

Cuando es manifiesta dicha relación, probablemente indique que la dotación de insumos entre las escuelas es dispar, casi siempre en detrimento de las escuelas que atienden a la población más vulnerable.

¿Cuáles prácticas docentes se relacionan más con el aprendizaje?

El aprendizaje se produce en procesos de socialización complejos que involucran elementos relativos al desarrollo social, emocional, cognitivo y de la salud de los alumnos. En consecuencia, es necesario apoyar a los docentes para que empleen estrategias de enseñanza donde se combinen tales elementos.

¿Cuál es el grado de inclusión de los sistemas escolares?

Si se detecta marginación socioeconómica en las escuelas, es indispensable determinar en qué medida se debe a los patrones de segregación residencial asociados al origen social de las familias y en qué medida a prácticas de selección, explícitas o implícitas, permitidas por la regulación del sistema escolar o implementadas por los centros educativos.

¿Qué tanto influye el nivel socioeconómico sobre el logro de aprendizaje de los estudiantes y las escuelas?

En contextos donde este indicador explica una parte mínima de las desigualdades de aprendizaje, es evidente que las políticas educativas no deben basarse en dicha variable. En los casos en que el nivel socioeconómico influye de manera notable en el desempeño escolar, resulta claro que la sola política educativa es insuficiente para corregir las disparidades: se requieren políticas intersectoriales que se ocupen holísticamente de los niños, considerando a sus escuelas y familias.

Considerando el sistema escolar, ¿son más adecuadas las políticas universales o las focalizadas?

Cuando se conoce la influencia de las variables socioeconómicas en el aprendizaje, se pueden diseñar políticas educativas con mayor eficacia y eficiencia. Las desigualdades amplias pueden requerir políticas que apoyen a las escuelas con mayor rezago. Sin embargo, es necesario establecer cuán asociado está dicho factor con el origen social de los estudiantes. En contextos con altas disparidades y baja incidencia del nivel socioeconómico para explicarlas, se necesitan políticas de focalización orientadas a establecimientos con bajo logro académico. Por el contrario, cuando las brechas se explican por las desigualdades sociales, es indispensable focalizar las políticas en las escuelas que atienden a la población más vulnerable. Las políticas universales son más eficaces cuando existen bajas desigualdades y cuando éstas no se explican por disparidades sociales.

¿Es eficaz la repetición de grado para resolver el rezago educativo?

La repetición ha sido constantemente asociada con menores logros académicos. Las políticas de repetición automática no resuelven el problema del rezago de los niños, por lo que se requieren otras medidas preventivas para permitirles alcanzar altos logros de aprendizaje.

Como se desprende de lo anterior, la correcta ponderación de dicho logro no puede ignorar los factores asociados a él, a riesgo de caer en un mecanicismo estéril del cual no se pueden derivar políticas públicas que tiendan a la mejora de la calidad educativa. Es indispensable acercarse a las circunstancias de cada escuela para poder decidir el curso de acción. Cuando el nivel socioeconómico de los estudiantes se usa como predictor, se producen hallazgos que ayudan a definir la focalización de la política educativa y promover intervenciones intersectoriales. Así se genera evidencia que obliga a superar el enfoque parcial e inconexo en el diseño de políticas en la materia.

Referencias

COLECTIVO DE EDUCACIÓN COMUNITARIA (s.f.). “Glosario” [en línea]. Disponible en <goo.gl/NCJr7J>.

TREVIÑO, Ernesto (2015). “Factores asociados al aprendizaje para la toma de decisiones de política educativa”. Boletín del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación 16 (marzo-mayo). Disponible en <goo.gl/k9K4dU>.

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[1] Disponible en <goo.gl/jg1q4S>

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